Promotores de Autodesarrollo Sustentable de Campo Chiapaneco, a.c.


¿Qué hacemos?: 

 

Nuestra misión es ser la organización de la sociedad civil líder en la generación de procesos de autodesarrollo sustentable en comunidades marginadas, para generar mejores condiciones de vida de las familias y esto conlleve al desarrollo local.

Objetivos de la organización:

Generar capacidades y procesos locales que permitan el desarrollo sustentable en comunidades marginadas.

Nuestra propuesta:

Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF-diversificado).


¿En qué contexto trabajamos?: 

 

La situación a atender es una problemática de los pequeños productores rurales caracterizada por: parcelas poco productivas, plantaciones y productores envejecidos, predominio de monocultivos, suelos erosionados, inadecuada utilización de fertilizantes químicos, pérdida de biodiversidad, dependencia  de productos foráneos para la alimentación, falta de oportunidades y alter- nativas de desarrollo, migración y erosión cultural, ausencia de mujeres y jóvenes en las unidades productivas, excesivo paternalismo de las acciones gubernamentales, población expuesta a actividades ilícitas, problemas de salud pública por el consumo de alimentos chatarra, falta de  tecnologías adecuadas a la condición del pequeño productor y transferencia deficiente. Con el proyecto se busca incrementar la productividad de pequeñas unidades agrícolas en ladera, mediante la capacitación de los campesinos, la introducción del sistema agroforestal  de  cultivo  intercalado  (MIAF  -Milpa  Intercalada  con  Árboles Frutales), con el propósito de incrementar y diversificar la producción, mejorar los ingresos de las familias, reducir la erosión hídrica, contener la deforestación y conservar la biodiversidad.


 

Ante este panorama ¿cuáles son nuestras acciones?: 

 

La  intervención  se  realizó  a  partir  de  los  siguientes  pasos: 

  1. Sensibilización  de  los agricultores para  motivar  el  cambio  en  su  producción  de  maíz  y  frijol  (granos básicos) y emprender la diversificación productiva de su parcela.
  2. Identificación de productores que quieran participar y trabajar en su autodesarrollo sostenible a través del modelo MIAF.
  3. Identificación de los recursos naturales, económicos y humanos con apoyo de los actores clave.
  4. Identificación y priorización de las ideas de proyectos en función de la obtención de un ingreso remunerado,  generando  un  ambiente   donde   participen   todos   los   integrantes   de la familia (“trabajo de cocina”), con quienes se revisan las diferentes ideas y posibilidades.
  5. Intercambio de experiencias, donde se define la idea de proyecto, se  instrumenta  un  proceso  de  acompañamiento  para  que  conozcan  algunas experiencias exitosas, relacionadas con la actividad de su interés.
  6. Se establece formalmente la participación y el compromiso de confianza-trabajo con  PROASUS,  mediante  la  elaboración  del  proyecto  de  la  parcela. 
  7. Se capacita a los productores para la preparación del terreno y la siembra de los productos definidos.
  8. Se adquiere el material vegetativo así como equipo y herramientas, destinados  al  establecimiento  de  frutales  principalmente. 
  9. Se dota  de  asisten-  cia  técnica  especializada  durante  todo  el  proceso  productivo. 
  10. Se promueve la comercialización de los productos excedentes.

Resultados frente a la Pobreza y la Desigualdad: 

 

En un periodo de 4 años de trabajo con el el sistema MIAF-diversificado se han obtenido  ingresos  en  diferentes  épocas  del  año  derivado  de  la  producción de la parcela. Además, algunas especias, hortalizas  y  medicinales  que  poco  a  poco  están incorporándose al mercado. Hasta ahora se ha registrado  un  75%  de  ingresos por la venta de productos de la parcela. En lo que se refiere a generación de  capacidades  locales,  las  familias  aprendieron  el  manejo  de  frutales  en  altas densidades, cambiaron la forma de sembrar el maíz, están  desarrollando  sistemas  productivos  interactuantes  acorde  a  sus  propios  recursos  y  posibilidades  económicas  y  de  mano  de  obra,  son  parte  activa  en  la  transferencia  de tecnología y generación de conocimientos. Un aspecto importante ha sido que el sistema MIAF permite a las familias generar una mayor diversidad de alimentos que mejoran la calidad de vida de las familias, y contribuye en la soberanía  y seguridad alimentaria. En dos o tres años pasaron de monocultivo (maíz) a cosechas que en promedio tienen 29 especies cultivadas en sus parcelas. Se    ha registrado un incremento del 65% de frutas en las unidades de producción.


Retos a los que nos enfrentamos: 

 

La debilidad es no contar con recursos suficientes para la asistencia técnica y acompañamiento de las parcelas ya establecidas. Es evidente que se requieren indicadores para la medición de impactos del sistema en el tiempo, pero la organización no cuenta con dichos recursos porque no hay fuentes de financiamiento para tal objetivo.


Teléfono: 
(96) 7114 1667
Correo electrónico: